variaciones anímicas de luz

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Después de la tremenda decepción de los primeros visitantes al Guggenheim al ver la espiral cerrada, el disgusto se va transformando en otros sentimientos…
James Turrell ha reconstruido perfectamente el característico ojo del museo con telas tensadas y velos blancos que sirven de pantallas a su espectáculo lumínico.
El blanco que se confunde con la arquitectura interior vira sutilmente a un cálido y reconfortante amarillo que se calienta en un rojo inquietante, se transforma en morado y se ennegrece el tono y nuestro espíritu.
Nos conduce silenciosamente por rincones de nuestra memoria perceptiva con apabullante maestría.

música y acción en Granada

happening-marMás allá de las notas musicales y sus melodías, los ruidos y silencios nos aturden sin dejar hueco para otra cosa.

Toses, cuchicheos, sirenas de coches, abrir y cerrar de puertas y objetos que caen. Ésa es la nueva música. ¿Nueva? Nueva, no. Es la que siempre ha estado ahí, complementándolo todo. Nuestra banda sonora.

El mar también es una magnífica orquesta, como nos hace escuchar esta fotografía (“Happening en el mar”) y el silencio, el temor a no oír nada, como experimentó John Cage en la cámara anecoica. Terrible.

 

– Sensaciones extraídas de la exposición “Música y Acción” en el Centro José Guerrero de Granada –